A todos nos llega el momento de expandirnos... a mi, además me llegó con una extraña e irritante voz, tal vez de mi conciencia, tal vez de una fuerza divina o tal vez salida del averno, quien sabe... No es fácil para un sex symbol aceptar que es un humano como los demás, que los años también pasan para uno... y que ya no quemas las natillas cómo antes.