jueves, 24 de junio de 2010

Tratando de no escribir sobre nada

Desde que tengo mi pequeño portátil Acer Aspire one, del que de momento no tengo ninguna queja, me apetece mucho mas ponerme a escribir en el ordenador, y como hace tiempo que no escribo en este blog, (bueno, escribo pero solo para ir presentando los vídeos que posteo), pues me he dicho: "voy a proceder a teclear unas palabrejas para entretener a mis ocasionales visitantes". Y... bueno, pues en eso estoy, e igual que lo hice hace poco en la versión catalana del blog, también escribo esto desde un autobús, de camino a mi casa. Me matan estos viajes en bus que duran casi una hora, siempre suelo leer algo en la pantalla del móbil, o quizá algún periódico gratuito, revista, comic o libro. Otras actividades apasionantes que suelo hacer son escuchar música usando spotify en el móvil, (para amortizar la tarifa de 10 euros mensuales que pago por usar el servicio premium), o escribir (cuando el autobus se para, que si no, no hay manera) en mi agenda. No me sé estar quieto... y es una pena, porqué deberíamos aprender a estar quietos. Y no solo físicamente, también quietos mentalmente... me dijo alguien mas listo que yo, que es importante aprender a detener los pensamientos automáticos, los que se producen sin que se nos ocurra siquiera evitarlos, tenemos que aprender a salir de esa vorágine mental en la que solemos perdernos para abstraernos de la realidad que nos aburre o no nos motiva... y nos iría bien aprender a hacer eso porqué lo cierto es que esa abstracción tiene un precio, y el precio es acabar mentalmente agotados al final del día, y no solo mentalmente, sino también físicamente, porqué pensar contínuamente, (y mas si pensamos estupideces, que es lo que pensamos la mayoría), cansa también a nivel físico. De modo que ahora mismo, en lugar de comerme la olla con mis problemas y fantasías, debería estar intentando concentrarme en el momento que vivo, disfrutando de la experiencia de viajar en autobus, gozando de la dolorosa sensación en el culo que da cada uno de los baches de la carretera, (este bus parece que no tenga amortiguadores), concentrarme en sentir la temperatura ambiente, (que deben ser tres grados bajo cero), fijarme en las texturas del dibujo de los asientos, en el color tutti frutti del suelo, en la suciedad del techo, en los anuncios que nos intentan hacer tragar desde una televisión plana que han instalado ahora en los autobuses, en la gente que me rodea, en el camino que vamos recorriendo, en el paisaje urbano, y en definitiva, en todo lo que pasa fuera de mi cabeza, no dentro, porqué estar perdido en mis pensamientos, por apasionantes que sean, es estar perdido, y se trata de que tengo que encontrarme a mi mismo si quiero espabilar en esta vida y poder acceder a un trabajo mejor remunerado que el que tengo actualmente... pero bueno... ¿qué demonios hago yo contándoos mi vida, atajo de marujas? he llegado ya a mi destino, me bajo del autobús, aquí no hay nada que leer, vamos, vamos, disuélvanse, circulen, circulen...
Buf... hay que ver, cómo sois, os doy un dedo y me agarráis todo el brazo... um... bueno, me voy que hoy para comer tenemos brazo de gitano hecho por mi progenitora. Felicidades a los que os llaméis Joan o Juan, y benditos seáis todos por orden alfabético.
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domingo, 6 de junio de 2010

Pidiendo trabajo como dibujante



En este último salón del cómic, donde como (casi) siempre estaba yo vendiendo mis fanzines alegre y grácilmente, tuve la grata sorpresa de recibir la visita de Gina, super famosísima estrella multimedia bloguera vídeo bloguera y otras muchas polifacetas como: ilustradora, presentadora de tv y lo que le echen. Además de llevarse la colección de cómics de Superporc y hacerse una sensual foto conmigo, me gravó en vídeo, diciendo que dijera algo, y bueno, esto fue lo que dije... me pilló desprevenido y yo estaba atolondrado por los nervios del salón, así que no me lo tengáis muy en cuenta, mi querido y numerosísimo público.
No, ahora en serio, ¿hay alguien ahí?...